viernes, 4 de junio de 2010


Y sin saber ni por qué,
un día necesitas escapar,
tal vez a un lugar donde no oigas ni el silencio,
donde sólo haya sitio para las estrellas
y la brisa te acaricie suavemente.
Ese lugar donde puedes soñar, notar como el agua acaricia tu piel
mientras el sol te broncea, aquel sitio sin prisas, sin horarios, sin papeles que entregar ni preocupaciones que tomar.

1 comentario:

Stanley Kowalski dijo...

Siempre hay un lugar donde uno pueda escapar, para reponer fuerzas hasta la vuelta!

BESOTES GUAPA Y BUEN FINDE!